Primeros días viviendo en Inglaterra

Españoles viviendo en InglaterraSi has decidido que quieres ir a trabajar a Inglaterra, y ya has realizado los trámites para viajar pronto, es posible que tengas una mezcla de sensaciones, que todos los que hemos estado en esa situación hemos sentido.

Antes de viajar es bastante normal sentir una mezcla de nervios, miedo y euforia al mismo tiempo. Estamos contando los días y las horas para finalmente llegar a Inglaterra y conocer a nuestros compañeros de piso, a los compañeros del curso de inglés, empezar a hacer entrevistas de empleo o conocer a los compañeros de trabajo si viajamos ya con contrato.

Por lo general, una vez ya en Inglaterra, los nervios van bajando, y una vez instalados, puede darnos un pequeño “bajón”. Es algo normal no estar en una casa como la que esperábamos ya que la teníamos idealizada, ver que el trabajo es duro aunque teníamos la ilusión de hacer un trabajo fácil con compañeros agradables. Además, vemos como el inglés que hemos estado estudiando durante años, no es suficiente para comunicarnos con los ingleses y extranjeros. Por eso, los primeros días e incluso semana, no es raro si en algún momento pensamos en volver a España o si nos sentimos tristes.

Como es posible que echemos de menos nuestra casa, y podamos sentir ganas de volver, debemos tener capacidad de aguante, pues si contábamos los días para ir a Inglaterra, no podemos renunciar a nuestro sueño a las primeras de cambio. Si superamos estos días duros, vamos a vivir la que seguramente sea la mejor experiencia de nuestra vida.

Pasados estos días, podríamos decir que empieza la bueno. Nos hacemos amigos de los compañeros de piso, de curso y de trabajo. Cada vez entendemos mejor con los ingleses y empezamos a desenvolvernos en la lengua. Vemos que el piso que al principio veíamos con malos ojos no está tan mal, y empieza a ser nuestro hogar.

Para poder disfrutar de una vida independiente en Inglaterra, hacer buenos amigos y aprender inglés, tenemos que ser conscientes de que los primeros días no son fáciles, pero que todos los españoles y extranjeros que están en Inglaterra también han pasado por ello, y ahora disfrutan de una vida feliz en el país.

Desempleo en España y trabajo en el extranjero

Trabajo en el extranjeroHoy mismo ha salido la última Encuesta de Población Activa. En ella, podemos ver unos datos dramáticos sobre el empleo en España. Según la E.P.A. en el mes de septiembre ochenta mil personas se apuntaron a las oficinas del paro, y ya son más de cinco millones y medio los españoles que buscan trabajo y no lo encuentran. Para verlo de otra forma, la tasa de desempleo en España es del 25,02% lo que quiere decir que uno de cada cuatro personas que quiere trabajar, no puede hacerlo.

También podemos mirar los datos de la EPA de otra forma, y es viendo el número total de personas que trabajan en España y la población del país. De esta forma, podemos comprobar cuantas personas mantiene un trabajador español.  Según esta encuesta, sólo diecisiete de los cuarenta y siete millones de habitantes que tiene España trabajan.  ¿Qué quiere decir esto? Sólo el 35% de los españoles trabaja, por lo que son estos los que pagan las pensiones y sustentos del 65% restante.

Es obvio que esta situación es inaguantable para los ciudadanos que no pueden subsistir sin trabajo, como para el país, que no puede mantenerse si cada vez menos personas trabajan. Nada parece indicar que la situación económica y laboral en España mejore, por lo que la única solución para tener posibilidades de conseguir un trabajo mientras nuestro país está en crisis es buscar un empleo en el extranjero.

En otras épocas, buscar un trabajo en el extranjero era un drama (para aquellos españoles que fueron a Alemania, Inglaterra e incluso a Hispanoamérica). Sin embargo, en pleno siglo XXI existen muchas alternativas y opciones que hacen que la estancia en otro país para trabajar sea algo fácil y agradable. Además, la bajada de los precios del avión por la aparición de compañías de bajo coste, y aplicaciones como Skype, que nos permiten hablar y vernos con cualquier persona en cualquier lugar del mundo, nos permiten vivir y trabajar lejos de casa con la sensación de estar cerca.